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sábado, 18 de enero de 2014

El comienzo de todo: Valle Grande, San Rafael, Mendoza

Valle Grande y su espejo de agua

El sol, el cielo, las nubes, el agua

Las alturas del cañón, se va formando el curso del Atuel

La represa

Postal 
El cielo siempre azul

Valle Grande, en San Rafael, provincia de Mendoza. Forma con sus paredones el recorrido del río Atuel que recorre serpinginoso el Atuel, con sus aguas esmeraldas furiosas, su frescura y su humedad que calma el calor que cae sobre todos los que nos encontramos a sus orillas.
Acampé allí tres días nada más pero son importantes para mí porque conocí a César (Mulin) que también tenía su carpa en el camping.
Porque te quiero, porque no es una relación fácil pero así y todo, aunque a veces cuesta, apuesto todos los días por vos y te elijo, como vos me elegís a mí y me sostenés, Muli, va esta canción que siempre viene a mí cada vez que recuerdo esos días:


Give me a kiss before you leave me
and my imagination will feed my hungry heart.
Leave me one thing before we part
A kiss to build a dream on.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El Parque Rivadavia, el corazón de Caballito

Puestos de libros
Perfil del monumento a Bolívar

Lago y fuente

A unas tres cuadras de mi casa está en Parque Rivadavia, el pulmón vital del barrio de Caballito. Son pocas manzanas que guardan muchas maravillas: muros intervenidos, paseos, caminos arbolados, puestos de libro, jugadores de ajedrez, discos, usados, películas, feria a cielo abierto, areneros, niños, perros por todos lados, gente que pasea y disfruta especialmente los fines de semana, murga, estatuas majestuosas y monumentos, árboles añosos, laguito...
Se inauguró en 1928 sobre los terrenos que pertenecieron a la familia Lezica. De esa época sobreviven la noria y el precioso ombú sobre la Av. Rivadavia frente a la Iglesia de la Virgen de Caacupé.
La quinta conoció tiempos de esplendores y lujos porteños desde 1870 y en los años de la fiebre amarilla se convirtió en el refugio de los Lezica y sus invitados. Cuando falleció Ambrosio Lezica hacia 1880 la familia sufrió una debacle económica que los llevó a perder su fortuna. Así, el predio fue abandonado y a principios del siglo XX solo vivían allí gente de la calle y "fantasmas".
En los años de presidencia de Alvear se confiscaron las tierras para el municipio. Los descendientes de Lezica se avinieron a la expropiación aunque solicitaron que se mantuviera el nombre original para el espacio verde. Sin embargo y luego de la intervención del reconocido paisajista Carlos Thays el lugar comenzó a llamarse Parque Rivadavia.


La noria

Puente sobre el lago

Árboles frondosos en primavera y verano

Despunta el ejercicio del ajedrez en las mesas frente a los puestos

Y hoy en día es uno de los espacios verdes más lindos e interesantes de Buenos Aires: soy un ratón de biblioteca y si pudiera me pasaría horas y horas y horas perdida entre los puestos de libros.. ¡hay tantos universos escondidos en tan pocos metros!